"Derramaremos hasta la última gota de sangre". Con estas palabras, el exsenador marroquí Yahya Yahya ha reaccionado ante la posibilidad de que Felipe VI viaje próximamente a Ceuta y Melilla, dos ciudades españolas cuya soberanía cuestiona desde hace años el movimiento que encabeza.
El mensaje fue pronunciado en Nador, frente al Consulado General de España. Allí, Yahya volvió a defender las reivindicaciones territoriales de su organización y advirtió de "consecuencias negativas" en caso de producirse el desplazamiento del jefe del Estado.
"Si visita el Rey Felipe VI los presidios ocupados de Ceuta y Melilla, os aseguro que nosotros los marroquíes derramaremos hasta la última gota de sangre para defender nuestra integridad territorial en el norte de Marruecos", manifestó. La expresión "presidios ocupados" forma parte de la terminología empleada por Yahya para referirse a las dos ciudades españolas y no refleja la posición oficial de España.
Detrás de estas declaraciones se encuentra una figura conocida por sus movilizaciones contra la soberanía española de Ceuta y Melilla. Yahya nació en Melilla, posteriormente fue alcalde de Beni-Enzar y llegó a ocupar un escaño en la Cámara de Consejeros de Marruecos. También estuvo al frente de la Comisión de Amistad Hispano-Marroquí de los Senados.
Su actividad adquirió especial notoriedad en 2007. La visita de Juan Carlos I y Sofía a Ceuta y Melilla provocó entonces protestas en Marruecos y Yahya se situó entre quienes encabezaron la oposición al viaje. Casi dos décadas después, utiliza aquel episodio como precedente ante la posibilidad de una visita de Felipe VI.
Su actividad adquirió especial notoriedad en 2007
El exsenador sostiene que podrían organizarse nuevas movilizaciones y acusa a España de pretender «chantajear al Estado marroquí, insultar a los marroquíes y provocar sus sentimientos». Se trata de argumentos defendidos por el propio Yahya dentro de su reivindicación territorial sobre las ciudades españolas.
Su activismo continuó durante los años posteriores con diferentes acciones, entre ellas movilizaciones relacionadas con el Peñón de Vélez de la Gomera. En 2012 fue condenado por un tribunal marroquí a raíz de su participación en el bloqueo del paso de mercancías hacia Melilla.
Ese mismo año abandonó la alcaldía y posteriormente se apartó del Comité para la Liberación de Ceuta y Melilla, que acabó disolviéndose. La organización fue reactivada en 2025, recuperando como uno de sus principales objetivos las reivindicaciones sobre Ceuta, Melilla y los territorios españoles situados frente a la costa norteafricana.