El Partido Popular de la provincia de Valencia reunió este viernes en Alzira a cerca de 1.300 afiliados y simpatizantes en una Junta Directiva Provincial que sirvió para escenificar unidad interna, músculo orgánico y ambición electoral. El presidente provincial del PP, Vicent Mompó, aprovechó el encuentro para proclamar que la formación “está fuerte, unida y preparada para ganar en 2027”, un mensaje que vinculó directamente con el crecimiento del partido y su presencia institucional.
Durante su intervención, Mompó subrayó que la imagen del auditorio lleno “dice más que cualquier eslogan” y destacó como uno de los principales indicadores de la fortaleza del proyecto popular el aumento de afiliación. Según expuso, el PP cerró 2025 con más de 1.100 nuevos afiliados en la provincia, un dato que atribuyó al trabajo en equipo y a una estrategia basada en “cuidar el partido y sumar a gente competente”. En ese sentido, afirmó que la cita de Alzira marcaba “el inicio real del camino hacia 2027”, con el objetivo de “revalidar, consolidar y mejorar” los resultados obtenidos en las elecciones de 2023.
Mompó defendió además el papel del PP en las instituciones, reivindicando un cambio de estilo político. “Hemos dejado atrás la política del ruido y del enfrentamiento permanente para liderar desde la seriedad”, señaló, antes de destacar que en 2025 la provincia de Valencia lideró en España la creación de empleo, la constitución de empresas y el descenso del paro.
Buena parte de su discurso estuvo dirigida a criticar al Gobierno de España, al que acusó de haber “abandonado a las valencianas y a los valencianos”, especialmente en relación con las obras pendientes y los procesos de reconstrucción. Según Mompó, los avances se estaban produciendo gracias a la Generalitat, la Diputación y los ayuntamientos, mientras que reprochó al Ejecutivo central retrasos “injustificables”, excusas “inaceptables” y un silencio que calificó de “irresponsable”.







