El presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo, reconoció en la junta de gobierno del 19 de diciembre la falta de comunicación de su entidad durante la crecida del barranco del Poyo.
Según fuentes presentes en la reunión, Polo admitió que “no se transmitió información sobre la rambla del Poyo” en ese momento crucial. Se refería a la omisión de correos electrónicos a Emergencias de la Generalitat, incumpliendo el protocolo establecido.
La CHJ evitó confirmar o desmentir sus palabras y anunció que revisará las actas y grabaciones de la junta. La entidad ya había reconocido días después de la dana que no informó por correo entre las 15:50 y las 18:43 horas, cuando el caudal había crecido exponencialmente hasta los 1.686 metros cúbicos por segundo. En ese momento, la fuerza del agua destruyó los sistemas de medición.







