Elon Musk, ahora al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental bajo la administración de Donald Trump, ha comenzado una serie de recortes federales. El primero de estos movimientos es el cierre de la Agencia Estatal para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés).
Esta agencia, fundada en 1961 por el presidente John F. Kennedy, es responsable de gran parte de la ayuda humanitaria global.
Musk, conocido por su liderazgo en Tesla y SpaceX, anunció la medida durante una charla online en X, la red social de su propiedad. La conferencia también contó con la participación del ex candidato presidencial republicano, Vivek Ramaswamy, y los senadores Joni Ernst y Mike Lee. Durante la charla, Musk destacó que la administración Trump está trabajando en el cierre de Usaid, una de las agencias más grandes del gobierno federal.
Usaid es responsable de una gran porción de la ayuda humanitaria global, cubriendo áreas como salud, agua potable y seguridad energética. En 2023, la agencia proporcionó un total de 72 mil millones de dólares en asistencia internacional. Este monto representa el 42% de toda la ayuda humanitaria rastreada por las Naciones Unidas en 2024.

No obstante, Musk ha dejado claro que el funcionamiento de Usaid ha sido objeto de críticas, especialmente por ciertos sectores que acusan a la agencia de colaborar estrechamente con la CIA. A pesar de su papel en el financiamiento de proyectos clave como hospitales en zonas de conflicto y la prevención del VIH/SIDA. La agencia ha sido vista como una herramienta de intervención política en países con gobiernos contrarios a las políticas estadounidenses.







