La exsecretaria de Política Institucional del PSOE-M y actual asesora en el Ministerio de Transformación Digital y Función Pública ha declarado. Pilar Sánchez Acera, ha defendido este miércoles ante el tribunal que nunca tuvo acceso al correo que dio origen al caso por el que se sienta a declarar.
Según su versión, jamás recibió el mensaje enviado el 2 de febrero de 2024 por la defensa de Alberto González Amador a la Fiscalía. En el que se ofrecía reconocer dos delitos fiscales a cambio de un acuerdo.
Ese correo, cuya filtración dio pie a la imputación del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, es el eje del proceso judicial por presunta revelación de secretos. Sin embargo, Sánchez Acera ha insistido en que lo que llegó a sus manos fue otra cosa:
“En ningún momento recibo ni tengo en mi poder el correo del 2 de febrero objeto de investigación. Recibo una imagen de un documento distinto”, declaró.

La asesora señaló que la imagen le llegó a través de un medio de comunicación, aunque admitió no recordar cuál. Tampoco ha podido comprobarlo —dijo— porque cambió de teléfono móvil cuando pasó al Ministerio. “No puedo recordar de qué medio era el periodista que me lo envía”, subrayó, dejando claro que no tenía vínculo alguno con la Fiscalía ni contacto con el entorno del caso.








