El hackeo del móvil de Sánchez hace casi dos años, tiene nuevas consecuencias. Después de que se descubriera que el teléfono del presidente del Gobierno. Así como los de los ministros Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska, fueron infiltrados por el software Pegasus.
El cual permite el robo de datos, el Ejecutivo ha decidido implementar un nuevo sistema de encriptación en los teléfonos móviles para reforzar su seguridad, según informa el periódico El País.

El proceso de cambio se dividirá en dos etapas. La primera consistirá en modificar las infraestructuras necesarias para soportar la nueva red de encriptación. Según el citado medio, será ejecutada por una empresa de capital público mayoritario, Epicom, junto con la participación de Indra y Oesía.
La segunda fase se centrará en la contratación de la red de encriptación en sí. Será donde competirá la misma empresa encargada de la infraestructura junto a Telefónica.

Independientemente del sistema de encriptación que finalmente se seleccione, este deberá contar con la validación del Centro Criptológico Nacional. Organismo que forma parte del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
Este cambio de sistema se produce en un contexto en el que los ataques cibernéticos a instituciones públicas y empresas privadas se han incrementado en los últimos años. Sin embargo, es evidente que también ha influido el hecho de que se haya confirmado que los teléfonos gubernamentales fueron blanco de un ataque, probablemente realizado por una potencia extranjera.







