La Fiscalía y las defensas han vuelto a coincidir en reclamar el cierre de la investigación abierta contra Begoña Gómez, en el marco del procedimiento que dirige el juez Juan Carlos Peinado. Frente a esta postura, las acusaciones populares —articuladas en torno a Hazte Oír— han reiterado su intención de que se practiquen nuevas diligencias, reflejando así el desacuerdo que marca la evolución del caso.
La sesión, celebrada en Miércoles Santo y con una duración superior a dos horas, volvió a desarrollarse sin la presencia de los investigados. Entre ellos figuran la propia Gómez, su asesora Cristina Álvarez y el empresario Juan Carlos Barrabés.
Este encuentro judicial es el tercero de características similares y llega después de que la Audiencia Provincial de Madrid instara al instructor a reorganizar el caso en una única línea de investigación y a explicar con mayor solidez por qué considera que podría ser juzgado por un jurado popular.

Peinado señala que la actuación de Gómez, “desde su prevalente posición como esposa del presidente del Gobierno”, podría encajar en delitos como tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida, intrusismo profesional y malversación.







