Sus palabras llegan en un momento especialmente delicado para el sistema ferroviario español. La sucesión de accidentes ha provocado inquietud entre los pasajeros por la seguridad
María Jesús Montero ha salido en defensa de la seguridad ferroviaria española después de los accidentes de Adamuz y Urda. La secretaria general del PSOE andaluz ha reconocido que ambas tragedias son "inexplicables", pero ha dirigido sus críticas contra el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, por expresar públicamente sus dudas sobre la seguridad del AVE.
La dirigente socialista ha realizado estas declaraciones durante un encuentro organizado por la Cadena SER en Sevilla, donde ha insistido en que el ferrocarril continúa siendo un medio de transporte seguro pese a los accidentes registrados durante este año.
Montero califica de "inexplicables" los accidentes de tren
"Es una tremenda irresponsabilidad que algunos planteen miedo para subirse al tren", ha afirmado Montero, señalando directamente al presidente andaluz.
Sus palabras llegan en un momento especialmente delicado para el sistema ferroviario español. La sucesión de accidentes ha provocado inquietud entre los pasajeros y ha reabierto el debate sobre el mantenimiento de las infraestructuras y las garantías de seguridad.
Montero exculpa a Óscar Puente de cualquier responsabilidad
La dirigente socialista también ha defendido la actuación del exministro de Transportes, Óscar Puente, cuya dimisión se produjo después de la tragedia ferroviaria de Urda.
Montero ha asegurado que Puente no tuvo "ningún tipo de responsabilidad, ni por acción ni por omisión" en el accidente y ha presentado su salida del Ejecutivo como un gesto de dignidad política.
La posición de Montero deja una cuestión sobre la mesa: cómo recuperar la confianza de los pasajeros mientras siguen pendientes las explicaciones definitivas sobre lo ocurrido.
La socialista ha defendido que el Gobierno gestionó correctamente la crisis y ha acusado tanto a Moreno como a Alberto Núñez Feijóo de intentar obtener rédito político del sufrimiento de las víctimas.
Mientras tanto, la interrupción de la línea Madrid-Sevilla mantiene la incertidumbre entre viajeros y sectores económicos afectados. Montero insiste en apostar por el ferrocarril, aunque reconoce que resulta necesario reforzar los controles y las medidas de seguridad.