La gestión del brote de hantavirus en el crucero MV Hondius ha terminado convirtiéndose también en una crisis política para el Gobierno. Lo que oficialmente se presentó como un gran operativo coordinado acabó derivando, según denuncian desde Canarias, en imposiciones, falta de información y un enfrentamiento directo con el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Como ha publicado El Mundo, el presidente canario, Fernando Clavijo, llevaba días intentando obtener explicaciones claras del Ministerio de Sanidad sobre la llegada del barco a Tenerife. Desde el Gobierno autonómico aseguran que Moncloa tomó decisiones sin compartir protocolos completos ni informes técnicos detallados, mientras el malestar iba creciendo dentro del Ejecutivo regional.
La tensión terminó estallando el sábado por la noche en el puerto de Granadilla de Abona. Clavijo esperaba allí a los ministros Fernando Grande-Marlaska, Mónica García y Ángel Víctor Torres para intentar pactar un desembarco rápido y con mayores garantías sanitarias, pero la reunión acabó convirtiéndose en una bronca monumental.
"Era lo que ellos querían o nada"
Según la información publicada por El Mundo, Canarias planteó varias alternativas para evitar que el barco permaneciera más tiempo del necesario en la isla. Entre otras opciones, el Ejecutivo autonómico proponía evacuar a todos los pasajeros el mismo domingo utilizando aviones que apenas iban ocupados o incluso enviar parte del pasaje directamente a Países Bajos.
Sin embargo, desde Moncloa rechazaron todas las propuestas. Fuentes canarias aseguran que el Gobierno central llegó a tratar a los responsables autonómicos "como si no tuvieran ni idea" y denuncian que el Ministerio de Sanidad se negó constantemente a facilitar documentos clave de la OMS o protocolos completos sobre el riesgo sanitario.
La sensación en Canarias era que el Ejecutivo ya había decidido todo de antemano y simplemente pretendía imponer su criterio. "Era lo que ellos querían o nada", resumen fuentes del Gobierno autonómico, muy críticas con la actitud mantenida por el Ministerio durante toda la crisis.
Canarias acusa al Gobierno de ocultar información
El malestar venía acumulándose desde días antes. Según la versión canaria, Clavijo llegó incluso a escribir directamente a Sánchez para pedir explicaciones sobre el cambio de postura del Gobierno respecto al Hondius y trasladarle su preocupación por el riesgo sanitario que podía asumir el archipiélago.
Uno de los episodios que más indignó al Ejecutivo autonómico fue la llegada a Las Palmas de un pasajero enfermo procedente del crucero sin que Canarias tuviera previamente informes médicos completos. Desde el Gobierno regional aseguran que se enteraron prácticamente por la prensa y consideran que el Ministerio actuó con una “deslealtad” absoluta.
La ruptura definitiva llegó cuando el Gobierno autorizó igualmente el desembarco mediante una orden de Marina Mercante pese a la oposición de Canarias. En cuestión de minutos, Moncloa impuso su decisión y dejó al descubierto el enorme choque interno entre administraciones en plena crisis sanitaria internacional.