Los 14 pasajeros españoles evacuados del crucero MV Hondius han pasado su primera noche en cuarentena en el Hospital Gómez Ulla de Madrid sin presentar síntomas compatibles con hantavirus. Aun así, el Ministerio de Sanidad mantiene activado un protocolo de vigilancia extrema después de los positivos detectados en otros pasajeros trasladados a distintos países.
Según diversas informaciones, los afectados permanecen aislados en habitaciones individuales desde su llegada al hospital militar en la tarde del domingo, donde ingresaron escoltados por un importante dispositivo policial. Nada más entrar en el centro sanitario fueron sometidos a pruebas PCR cuyos resultados se esperan a lo largo de este lunes.
La situación sigue generando inquietud porque Sanidad no detectó inicialmente dos casos de hantavirus que posteriormente dieron positivo tras viajar en vuelos de regreso a sus respectivos países. Ese hecho ha incrementado las dudas sobre el alcance real del brote y sobre la capacidad de detección temprana durante el operativo de evacuación del crucero.
Controles constantes y aislamiento total
El protocolo aprobado por la Comisión de Salud Pública obliga a mantener una vigilancia activa sobre todos los pasajeros españoles durante la cuarentena. Entre las medidas previstas figura el control de temperatura dos veces al día para detectar cualquier síntoma sospechoso lo antes posible.
Además, los afectados no podrán recibir visitas y deberán permanecer completamente aislados mientras continúan las pruebas médicas y el seguimiento clínico. El objetivo es evitar cualquier riesgo de transmisión en caso de que aparezcan síntomas en los próximos días.
Las autoridades sanitarias insisten en transmitir tranquilidad, aunque el nivel de precaución dentro del Gómez Ulla refleja la preocupación existente alrededor del brote. El hospital mantiene preparado un circuito específico para actuar de inmediato ante cualquier empeoramiento.
El menor síntoma activará el traslado a aislamiento de alto nivel
Si alguno de los pasajeros presenta síntomas como fiebre, dificultad respiratoria, dolores musculares o vómitos, será trasladado automáticamente a una habitación con presión negativa. Allí se le practicarán nuevas pruebas PCR en sangre y suero bajo un protocolo de control mucho más estricto.
En caso de confirmarse un positivo, el paciente ingresará directamente en la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel del Gómez Ulla, una de las áreas más sensibles del hospital y preparada para enfermedades infecciosas de especial riesgo.
Mientras tanto, el Gobierno sigue intentando transmitir una imagen de control sobre la crisis del MV Hondius. Sin embargo, la aparición de positivos detectados fuera de España y las críticas por la gestión sanitaria de las últimas horas mantienen abierta la polémica sobre si el operativo se organizó realmente con todas las garantías necesarias.