El operativo internacional desplegado alrededor del crucero MV Hondius entra este lunes en su fase decisiva. El Gobierno español y la Organización Mundial de la Salud (OMS) quieren completar durante la jornada el desembarco de todos los pasajeros que todavía permanecen a bordo del barco, donde se detectó un brote de hantavirus durante una travesía por el Atlántico Sur.
El buque permanece atracado en el puerto de Granadilla de Abona desde la madrugada del domingo bajo un importante despliegue sanitario y policial. Durante este lunes está previsto que despeguen desde Tenerife Sur los dos últimos vuelos organizados para evacuar a pasajeros con destino a Países Bajos y Australia.
Con esas salidas, las autoridades esperan cerrar una operación que ha estado marcada por la presión sanitaria y por las dudas sobre el alcance real del brote. Mientras el Gobierno intenta transmitir tranquilidad, la preocupación sigue creciendo entre pasajeros y familiares por la falta de certezas sobre la evolución de la situación.
El Hondius pondrá rumbo a Róterdam tras evacuar a los pasajeros
Según los datos facilitados por las autoridades, hasta ahora ya han sido evacuadas 94 personas y este lunes abandonarán el barco otras 24. Una vez finalice el desembarco, en el Hondius quedarán únicamente 34 miembros de la tripulación, que continuarán viaje hacia el puerto neerlandés de Róterdam.
Allí, el crucero será sometido a una desinfección integral después del brote que obligó a activar protocolos sanitarios excepcionales en varios países. El operativo ha requerido vuelos especiales, controles médicos permanentes y medidas de aislamiento que se han ido endureciendo con el paso de las horas.
La situación se complicó todavía más después de que una pasajera francesa evacuada desde Tenerife diera positivo por hantavirus tras presentar síntomas durante el vuelo hacia París. Las autoridades francesas confirmaron además que su estado empeoró durante la noche y ya vigilan a más de veinte contactos estrechos.
Los pasajeros españoles siguen aislados en Madrid
Mientras continúa el dispositivo en Tenerife, los pasajeros españoles del Hondius permanecen en cuarentena en el Hospital Gómez Ulla, en Madrid, donde están siendo sometidos a un seguimiento clínico constante. Aunque todos llegaron asintomáticos, Sanidad mantiene activados protocolos de vigilancia muy estrictos.
El Gobierno sigue defendiendo que todas las decisiones se están tomando bajo criterios técnicos y en coordinación con organismos internacionales. Sin embargo, continúan las críticas por la falta de información clara sobre cuánto tiempo podrían prolongarse realmente las cuarentenas y qué ocurrirá si aparecen nuevos positivos.
La jornada dejó además una noticia especialmente dura durante el operativo. Un guardia civil de 62 años falleció este domingo tras sufrir un infarto mientras participaba en las labores desplegadas en el puerto de Granadilla de Abona. Los sanitarios intentaron reanimarlo durante más de 40 minutos, aunque finalmente no pudieron salvarle la vida.