Los médicos y enfermeros de Ceuta han suspendido la huelga prevista para este jueves 24 de septiembre. CEMSATSE acusa al Ministerio de Sanidad y al INGESA de haber boicoteado la convocatoria a pocas horas de su inicio.
El sindicato señala como motivo determinante la ausencia de una resolución formal que establezca los servicios mínimos. La organización considera que esta situación impide a los trabajadores conocer con suficientes garantías quién puede secundar el paro.
La desconvocatoria culmina varios días de enfrentamiento entre los profesionales convocantes y la Administración sanitaria. CEMSATSE denuncia que la gestión realizada ha generado una situación de “grave inseguridad jurídica” en la víspera de la movilización.
Los médicos y enfermeros de Ceuta suspenden la huelga y acusan a Sanidad de boicotearla
Sanidad llega a la víspera de la huelga sin publicar los servicios mínimos
CEMSATSE asegura que la Administración trasladó previamente al comité unos criterios generales sobre los servicios mínimos. Sin embargo, el sindicato sostiene que la resolución definitiva no estaba publicada cuando decidió suspender el paro.
La organización también denuncia que algunos responsables del INGESA habrían indicado verbalmente a determinados trabajadores que debían acudir obligatoriamente a sus puestos. Según el sindicato, algunos de ellos ni siquiera reunían las condiciones para ser considerados servicios mínimos.
La falta de una comunicación formal ha terminado provocando la retirada de una convocatoria con la que médicos y enfermeros pretendían reclamar más personal. También exigían contratos más estables y una respuesta a las necesidades asistenciales de la ciudad.
El conflicto había escalado durante los últimos días. CEMSATSE ya había acusado al INGESA de utilizar sus canales institucionales para desacreditar la movilización y cuestionar sus reivindicaciones.
Los médicos y enfermeros de Ceuta suspenden la huelga y acusan a Sanidad de boicotearla
INGESA había cargado contra la convocatoria antes de su suspensión
El INGESA difundió dos días antes un comunicado en el que cuestionaba abiertamente la huelga. El organismo alegó varios defectos formales y sostuvo que CEMSATSE no había respetado completamente el plazo mínimo de preaviso.
También reprochó que el escrito inicial estuviera dirigido erróneamente al Servicio Aragonés de Salud. Pese a esas objeciones, el propio INGESA aseguró que había dado curso a la convocatoria y que facilitaría el ejercicio del derecho de huelga.
El organismo dependiente de Sanidad defendió además que los servicios mínimos serían equivalentes a los recursos habituales de un día festivo. CEMSATSE sostiene, sin embargo, que esa previsión no llegó a materializarse mediante la correspondiente resolución publicada.
Finalmente, el paro no se celebrará. Los profesionales convocantes responsabilizan a la actuación administrativa de una suspensión anunciada cuando quedaban menos de 24 horas para comenzar la huelga.