El Ministerio de Educación prepara un dispositivo de vigilancia digital las 24 horas del día durante dos años para prevenir intrusiones, robos de datos y ataques informáticos
El Gobierno de Pedro Sánchez busca blindar los sistemas informáticos de los centros educativos de Ceuta y Melilla frente a posibles amenazas digitales. Para ello, el Ministerio de Educación ha impulsado una contratación destinada a garantizar la protección de las comunicaciones y los datos que circulan por las redes escolares de ambas ciudades autónomas.
Según ha publicado Vozpópuli, el nuevo servicio permitirá supervisar de manera continua la actividad informática de colegios e institutos, con el propósito de identificar posibles irregularidades antes de que afecten al funcionamiento de los centros.
La medida contempla dos años de vigilancia ininterrumpida, mediante herramientas especializadas en la detección de incidentes de seguridad. El sistema estará preparado para identificar conexiones anómalas, movimientos sospechosos de información y posibles intentos de acceder a los equipos sin autorización.
Para desarrollar estas tareas, el Ministerio prevé contar con un centro de operaciones de seguridad (SOC), desde el que se analizarán las incidencias y se coordinarán las actuaciones necesarias ante eventuales amenazas.
El dispositivo también incorporará tecnología SIEM, que permite reunir y examinar información procedente de diferentes equipos y servicios para descubrir patrones relacionados con posibles ataques informáticos.
Protección frente al robo de información y el bloqueo de sistemas
Entre los escenarios que contempla el contrato se encuentra la posibilidad de que terceros intenten sustraer información almacenada en las redes educativas o utilizar credenciales de acceso obtenidas de manera fraudulenta.
Otro de los riesgos previstos es el denominado ransomware, una modalidad de ataque informático que puede impedir el acceso a determinados archivos o equipos hasta que se abone un rescate económico.
El Ministerio también pretende reforzar la capacidad para descubrir programas maliciosos y vulnerabilidades que puedan facilitar la entrada de personas no autorizadas.
Sin embargo, la documentación no recoge ningún ciberataque concreto contra los colegios de Ceuta y Melilla, ni identifica responsables de posibles amenazas. Se trata de una actuación preventiva y no de una respuesta a una intrusión confirmada.
La red educativa de Melilla también canaliza comunicaciones de la Ciudad Autónoma
La infraestructura tecnológica de Melilla presenta una particularidad relevante para el nuevo dispositivo de seguridad.
De acuerdo con la documentación recogida por Vozpópuli, los centros educativos utilizan una red de fibra óptica articulada mediante seis nodos, que permite conectar las instalaciones escolares y gestionar sus comunicaciones digitales.
Esta infraestructura también sirve para transportar comunicaciones de la Ciudad Autónoma, aunque estas circulan por redes virtuales diferenciadas.
La protección del tráfico depende de un cortafuegos del Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (INTEF).
Por ello, el nuevo servicio deberá prestar atención a las posibles anomalías en las conexiones y a cualquier modificación que pueda comprometer la seguridad de los dispositivos.
El refuerzo coincide con un escenario de tensión en Ceuta
La contratación se produce después de la crisis migratoria registrada en Ceuta a finales de julio, cuando la llegada masiva de inmigrantes procedentes de Marruecos provocó una situación de presión sobre los recursos disponibles.
El Ejecutivo ceutí llegó a reclamar la declaración de una emergencia nacional y la intervención del Ejército para hacer frente a la situación. Sin embargo, el Gobierno central rechazó esta posibilidad al considerar que los flujos migratorios no estaban contemplados entre los supuestos que permiten activar ese mecanismo de protección civil.