La magnitud de la llegada obligó a esos efectivos a intervenir en distintos puntos de Ceuta para contener los incidentes registrados tras el acceso de miles de personas
El Ministerio del Interior tuvo que reorganizar de urgencia el dispositivo de seguridad en Ceuta tras la llegada masiva de inmigrantes registrada este jueves. Según trasladan fuentes policiales a Vozpópuli, el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska ordenó el envío de nuevas unidades de intervención una vez que la presión migratoria ya había desbordado la capacidad operativa de los agentes desplegados en la ciudad autónoma.
Las mismas fuentes sostienen que el refuerzo llegó después de varios días en los que distintos mandos venían advirtiendo de la posibilidad de una entrada masiva desde Marruecos. Pese a esas alertas, aseguran que el despliegue inicial apenas contaba con un grupo de las Unidades de Intervención Policial (UIP), integrado por unos 42 agentes, encargado de responder a posibles alteraciones del orden público.
La magnitud de la llegada obligó a esos efectivos a intervenir en distintos puntos de Ceuta para contener los incidentes registrados tras el acceso de miles de personas. De acuerdo con la información publicada por el citado medio, los antidisturbios realizaron cargas para tratar de recuperar el control en varias zonas de la ciudad mientras esperaban la incorporación de los refuerzos.
Los antidisturbios realizaron cargas para tratar de recuperar el control en varias zonas de la ciudad
Solo entonces, siempre según las citadas fuentes, Interior activó el traslado de tres grupos adicionales de la UIP desde Sevilla, a los que posteriormente se sumarían nuevas unidades procedentes de Madrid y Málaga con el objetivo de reforzar la seguridad en la frontera.
Las fuentes consultadas, según el medio, vinculan las advertencias previas al riesgo de un aumento de las entradas irregulares tras una reciente resolución del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en frontera en determinados supuestos de accesos a nado por Ceuta y Melilla. En su opinión, ese escenario aconsejaba reforzar con antelación la presencia policial en la ciudad autónoma.
Mientras tanto, el Ejecutivo anunció que trabajaba con Marruecos para acelerar el retorno de las personas que hubieran accedido irregularmente a Ceuta. Paralelamente, responsables policiales y vecinos continúan expresando su preocupación por la presión que la crisis migratoria ejerce sobre la seguridad y los recursos de la ciudad.