El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, vuelve a enfrentarse a los tribunales tras una denuncia presentada por el sindicato policial JUPOL. En esta, se acusa al titular de Interior de prácticas de "enchufismo" en la adjudicación de puestos en embajadas para el próximo curso.
Según la información publicada por La Razón, el recurso contencioso-administrativo, admitido a trámite por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, pone en entredicho la transparencia y legalidad del proceso. El mismo que es llevado a cabo por la Dirección General de la Policía.
JUPOL denuncia que la asignación de destinos en las Unidades de Prevención y Reacción y las Unidades de Intervención Policial en embajadas se ha realizado de manera "opaca y arbitraria". Esto, sin respetar los principios de publicidad, mérito, capacidad y antigüedad. Los que son fundamentales en cualquier proceso de provisión de puestos públicos.
Los puestos en embajadas son altamente codiciados dentro de la Policía Nacional, no solo por su prestigio, sino también por las ventajosas condiciones económicas que ofrecen. En las que se incluyen retribuciones, dietas y complementos por desplazamiento.
El sindicato critica que la selección, supervisada por el director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, hombre de confianza de Marlaska, se ha basado en criterios discrecionales. Los que favorecen a personas cercanas al entorno del ministro.








