Malestar entre los diplomáticos por el silencio de Albares ante la polémica de la ley de nietos
Malestar entre los diplomáticos por el silencio de Albares ante la polémica de la ley de nietos
porMacarena Martínez Guerrero-Laverat
politica
El cuerpo consular reprocha al ministro de Exteriores que no haya salido en defensa de los funcionarios mientras crecen las críticas sobre la concesión de nacionalidades
Compartir:
La polémica en torno a la conocida como ley de nietos ha generado un creciente malestar entre el cuerpo diplomático español. Según publica La Razón, numerosos diplomáticos lamentan el "silencio" del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ante las acusaciones que cuestionan el trabajo de los consulados en la tramitación de expedientes de nacionalidad.
Las críticas lanzadas desde la oposición, que denuncian una supuesta utilización política del proceso de concesión de nacionalidades, han situado a la red consular en el centro del debate. Sin embargo, desde el colectivo consideran que el Ministerio dispone de toda la información necesaria para aclarar cómo funciona el sistema y defender la labor de sus funcionarios.
El presidente de la Asociación de Diplomáticos de España (ADE), Alberto Virella, asegura que Exteriores podría desmontar "con datos" las afirmaciones que han surgido en las últimas semanas sobre el voto exterior, los censos electorales o la gestión de los consulados, algo que, a su juicio, no ha hecho.
Malestar entre los diplomáticos por el silencio de Albares ante la polémica de la ley de nietos
Los consulados defienden el rigor de los expedientes
Desde la Asociación de Diplomáticos sostienen que los expedientes de nacionalidad se tramitan siguiendo los procedimientos legales y que, cuando falta documentación, se requiere al solicitante que la complete o, en su defecto, el procedimiento queda archivado.
Fuentes diplomáticas consultadas por La Razón rechazan que exista un "coladero" o que las nacionalidades se estén concediendo de forma indiscriminada. Insisten en que cada solicitud es revisada con rigor y que las decisiones se adoptan conforme a la normativa vigente.
El descontento no se limita únicamente a las críticas políticas. Los diplomáticos consideran que el Ministerio les ha dejado solos en plena controversia pública, pese a que el servicio consular atraviesa una etapa marcada por la sobrecarga de trabajo y la falta de recursos.
Ante la ausencia de una respuesta oficial de Exteriores, la propia Asociación de Diplomáticos ha decidido salir públicamente a explicar el funcionamiento de los consulados y defender la profesionalidad de los funcionarios, convencida de que la mejor forma de combatir las sospechas pasa por aportar datos y explicar los procedimientos administrativos.