El fiscal general del Estado, García Ortiz, vuelve a estar contra las cuerdas. Las declaraciones de los testigos han desmentido y echado por tierra las justificaciones de Ortiz.
Concretamente, el pasado jueves fueron tanto Almudena Lastra como Julián Salto quienes declararon como testigos. Ambos se han encargado de desmontar las teorías de García Ortiz.
De la misma manera, han explicado la realidad del protocolo, y poco tiene que ver con el borrado de del contenido del teléfono móvil.

Almudena Lastra ha defendido, como el fiscal Julián Salto, que no existe en la Fiscalía. En concreto, la testigo ha detallado que los mensajes de WhatsApps no se borran cuando hay un cambio de terminal. Lo que se lleva a cabo es una operación dirigida, en su caso, por la Comunidad de Madrid y que se traslada toda la información del móvil viejo al nuevo dispositivo.
García Ortiz no podrá justificar por qué se procedió al borrado de los mismos.
Hay que recordar que la UCO incluyó en uno de sus informes que se habían encontrado "0 mensajes" en aplicaciones de mensajería. Unos datos extraídos del volcado del dispositivo móvil del fiscal general García Ortiz.

Un terminal que fue incautado por la Guardia Civil durante el registro de su despacho. Poco después, los investigadores constataron que el máximo representante del Ministerio Público había cambiado de terminal móvil cinco días antes del registro de su despacho.
Es decir, una semana después de que el Tribunal Supremo abriese causa contra él.
La confesión de Almudena Lastra que acecha a García Ortiz firmemente
La investigación del magistrado Ángel Hurtado contra el fiscal general Álvaro García Ortiz sigue su curso en el Tribunal Supremo. Este jueves, Almudena Lastra, fiscal superior de Madrid, ratificó su testimonio ante el Supremo, ampliando detalles relevantes del caso.







