El Ayuntamiento ya concede licencias mientras el Estado sigue sin tramitar los permisos
La zona sur de València afronta en los próximos años una profunda transformación urbana gracias al soterramiento de las vías del tren, una operación que permitirá levantar unas 8.000 viviendas nuevas en el entorno del futuro bulevar García Lorca. Mientras el Ayuntamiento de València avanza a buen ritmo en sus desarrollos, los proyectos que dependen del Gobierno central acumulan retrasos que amenazan con frenar la reconversión de estos barrios.
El Ayuntamiento ya concede licencias mientras el Gobierno central sigue en trámites
Este lunes, el consistorio ha anunciado la concesión de las licencias de obra para tres bloques que albergarán las primeras 164 viviendas del PAI Moncayo, en La Raiosa, una vez concluida la urbanización del sector. Estos trabajos han permitido además eliminar la conocida "acera de la muerte" de la calle San Vicente. En su conjunto, esta bolsa de suelo contempla 194 viviendas de renta libre.
Casa47, la empresa pública del Gobierno central, acumula retraso
A pocos metros, sobre suelo de titularidad estatal, se emplazan los dos desarrollos que depende de Casa47, la empresa pública del Gobierno central. El PAI del Cuartel de Ingenieros, con 447 viviendas proyectadas, cuenta desde julio con licencia municipal para levantar sus primeras 62 viviendas públicas, pero la firma estatal aún no ha tramitado los permisos para el resto del ámbito, pese a que el suelo ya está urbanizado. Peor parado está el vecino PAI del Parque de Artillería, con más de 800 viviendas previstas, de las que 600 serían protegidas: Casa47 solo ha sacado a licitación por 134.224 euros la redacción del proyecto de urbanización, un paso todavía pendiente de adjudicación que retrasa el inicio de la preparación del terreno.
Malilla, con las máquinas ya trabajando gracias a Aumsa
La expansión continúa hacia el sur en el gran polo residencial que se articula alrededor del Hospital La Fe. En Malilla Sur, las máquinas ya trabajan en la urbanización que ejecuta directamente Aumsa, la empresa pública municipal, sobre un ámbito de 300 viviendas —244 de ellas protegidas—, de las que un centenar construirá directamente el propio Ayuntamiento en tres bloques de 12 alturas y uno de 8. En la zona norte del mismo barrio, la promotora Urbamed impulsa otro sector de 35.000 metros cuadrados para más de 200 viviendas, con obras programadas en dos fases por las afecciones del Canal de Acceso.
San Marcelino sumará cerca de 900 viviendas
En San Marcelino, las promotoras LandCo y Urbem ultiman la tramitación del PAI para un ámbito de unas 900 viviendas —240 protegidas—, con unas obras de urbanización estimadas en más de 10 millones de euros. A esta malla del sur se suman los sectores de Camí Real, con 570 inmuebles previstos, y el PAI Escultor Hino, con otras 272 unidades residenciales.
El Parque Central, la gran bolsa de suelo pendiente del Canal de Acceso
El broche de esta transformación llegará con el PAI del Parque Central, la mayor bolsa residencial del sur con unas 5.000 viviendas proyectadas sobre los terrenos liberados por el soterramiento. Su tramitación, sin embargo, sigue en una fase inicial al depender directamente de la evolución de las obras del Canal de Acceso, competencia del Gobierno central.
Turianova y Sociópolis, en La Torre, demuestran que el sur de València lleva años transformándose con grandes proyectos. Pero el contraste entre la agilidad del Ayuntamiento y los plazos de Casa47 deja una pregunta en el aire: cuántas de las 8.000 viviendas anunciadas dependerán, en última instancia, de que el Gobierno central acelere unos trámites que hoy mismo siguen frenando media ciudad.