
Los carteles de 'Revuelta' en el Valle de los Caídos que hacen irritar a la izquierda
Acción simbólica en el Valle de los Caídos: Jóvenes de Revuelta alertan sobre una "demolición encubierta"
La asociación juvenil Revuelta llevó a cabo una protesta simbólica en el Valle de los Caídos, donde colocaron carteles con la inscripción “Peligro: demolición”. Según denuncian, esta iniciativa busca advertir sobre lo que el Gobierno presenta como una “resignificación” del lugar, pero que, a su juicio, encubre un plan de demolición. Esto, con un presupuesto superior a los 30.000 millones.

Los jóvenes afirman que el objetivo es eliminar elementos como cruces, arcos, frescos y escudos, que consideran parte esencial de la historia e identidad nacional.
Desde Revuelta critican que, mientras se construyen mezquitas, se derriban parroquias y se pone en riesgo la herencia cultural. “Hoy es el Valle, mañana será la parroquia de tu barrio”, advierten en su mensaje. La asociación hace un llamado a la unidad para detener lo que describen como una destrucción planificada y ofrece material audiovisual de la acción para su difusión.

¿Qué está pasando en el Valle de los Caídos?
En las últimas semanas, el Valle de los Caídos, vuelve a estar en el centro de la polémica. El Gobierno de Pedro Sánchez, fiel a su agenda de memoria democrática, está dando pasos firmes para transformar este icónico monumento. El construido durante el franquismo, para transformarlo en un espacio que, según ellos, "reconciliará" la historia de España.
Pero, ¿qué significa esto realmente?
El Ejecutivo ha puesto sobre la mesa un proyecto ambicioso: 30 millones de euros para "resignificar" el Valle. ¿El objetivo? Borrar cualquier rastro de glorificación del pasado franquista y convertirlo en un lugar que, dicen, honre a todas las víctimas de la Guerra Civil. Claro está, olvidando a aquellas que fueron asesinadas cruelmente por la izquierda.

Entre las medidas más controvertidas está la posible desacralización de partes del conjunto monumental, un movimiento que ha sido pactado con la Iglesia Católica, según fuentes recientes. Esto incluye la permanencia de la comunidad benedictina, aunque con un rol que aún está por definirse. ¿Un guiño al Vaticano o una cesión estratégica? El debate está servido.
La cruz de 150 metros, símbolo imponente del lugar, también está en el punto de mira. Aunque no hay confirmación oficial de su demolición, posts en X y rumores en la red sugieren que podría ser el próximo objetivo, algo que el Gobierno niega por ahora. Lo que sí está claro es que las exhumaciones de restos siguen adelante, con 12 víctimas ya identificadas en las criptas, un proceso que ha generado tanto aplausos como críticas.
Las familias de los exhumados exigen transparencia, mientras otros denuncian que el monumento está siendo abandonado a su suerte, con imágenes de deterioro circulando como prueba.

¿Y qué pasa con el dinero? 30 millones de euros en plena crisis económica no pasan desapercibidos. Muchos se preguntan si este gasto es prioritario o si, como dicen los críticos, es solo propaganda política para mantener viva la narrativa de las "dos Españas".
Mientras tanto, el Valle sigue en pie, pero su futuro es más incierto que nunca. ¿Resignificación o destrucción? Tú decides qué está pasando realmente.
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