Pablo Iglesias, el exlíder de Podemos y figura controvertida de la izquierda española, se encuentra en el centro de una nueva tormenta política. Esta vez, el motivo no son sus declaraciones sobre el Gobierno ni sus posturas ideológicas.
Se trata de una decisión personal: la elección de un colegio privado para educar a sus dos hijos pequeños. La noticia ha desatado un aluvión de críticas en redes sociales y medios de comunicación, donde muchos lo acusan de hipocresía. Iglesias, quien siempre ha defendido la educación pública como pilar de la igualdad social, ahora enfrenta cuestionamientos sobre su coherencia.
La revelación surgió de manera casual. En una entrevista reciente en un podcast independiente, Iglesias mencionó de pasada que sus hijos asisten a un centro educativo de élite en Madrid. El colegio en cuestión es un establecimiento privado con reputación de excelencia académica y altas tasas de matrícula, que cuesta 500 euros por alumno al mes.
En cuestión de horas, el tema explotó en Twitter (ahora X) y otras plataformas. Los críticos no tardaron en alzar la voz.








