El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León ha aprobado este jueves un paquete de medidas económicas y de carácter energético con el fin de paliar los efectos que pueden derivarse de la guerra declarada en Oriente Medio.
El conjunto de actuaciones suma 169,3 millones de euros, una cuantía que se completa con los 117,4 millones de euros que la Comunidad deja de ingresar como consecuencia del paquete fiscal impulsado por el Gobierno central.
En total, el impacto económico de estas medidas en Castilla y León asciende a 286,7 millones de euros, teniendo en cuenta tanto las iniciativas autonómicas como las medidas fiscales estatales.
El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, ha detallado que el paquete incluye 28 medidas, de las cuales 25 son de carácter autonómico.
Estas actuaciones están dirigidas a apoyar la actividad económica y el empleo, así como a reforzar distintos ámbitos afectados por el actual contexto internacional, especialmente en lo relativo al encarecimiento de los costes energéticos.
Entre las medidas previstas se encuentra el refuerzo del transporte colectivo mediante la ampliación de rutas dentro del autobús gratuito Buscyl, así como iniciativas orientadas al apoyo a las familias.
Asimismo, el paquete contempla actuaciones destinadas a avanzar en la eficiencia y el ahorro energético, con el objetivo de mitigar el impacto de la subida de precios derivada de la situación internacional.
En su conjunto, las 25 medidas autonómicas se suman a las tres rebajas fiscales impulsadas desde el Gobierno central en el impuesto sobre la electricidad, el IVA y los hidrocarburos.
De este modo, el conjunto de medidas tendrá un impacto total para Castilla y León de 286,7 millones de euros, en un contexto marcado por la incertidumbre económica y energética derivada del conflicto en Oriente Medio.