El juicio al exministro de Transportes José Luis Ábalos entra en una fase decisiva con el inicio de las pruebas periciales en el Tribunal Supremo. Tras tres semanas de declaraciones de testigos, la vista oral da ahora un paso más técnico, centrado en analizar tanto los contratos de mascarillas durante la pandemia como las grabaciones realizadas por su exasesor, Koldo García.
La jornada se presenta especialmente relevante para las defensas, ya que comparecerán varias responsables de la auditoría encargada en 2024 por el actual ministro de Transportes, Óscar Puente. Este informe detectó diversas irregularidades en las adjudicaciones, como la falta de justificación en la elección de la empresa Soluciones de Gestión, la intervención de personas ajenas al Ministerio o deficiencias en el control inicial del material sanitario.
Claves de la auditoría
Uno de los aspectos más señalados del informe es el papel de Koldo García durante los primeros momentos de la pandemia. Según la auditoría, el exasesor habría dado instrucciones directas a la empresa distribuidora sobre el destino de las primeras mascarillas que llegaron a España, lo que ha generado dudas sobre el procedimiento seguido en aquellas adjudicaciones.
Sin embargo, tanto la defensa de Ábalos como la de García han cuestionado la validez de este informe desde el inicio del proceso. El exministro incluso llegó a presentar una querella contra las autoras del documento, mientras que su exasesor ha denunciado posibles “indicios de manipulación” y un supuesto “sesgo político” en las conclusiones.
Las grabaciones, en el centro del debate
Otro de los focos de esta fase será el análisis de las grabaciones realizadas por Koldo García entre 2019 y 2023. Está previsto que varios agentes del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil expongan los informes técnicos sobre estos audios, que han sido clave en el desarrollo de la investigación y en la imputación de otros implicados.
Además, también declararán peritos que han elaborado informes alternativos a petición de las defensas, lo que previsiblemente dará lugar a un intenso debate sobre la fiabilidad de estas pruebas y su interpretación.
La jornada se completará con otras periciales, como la tasación de un inmueble en el Paseo de la Castellana que la Fiscalía vincula a una posible comisión, así como un análisis caligráfico de documentos relacionados con contratos públicos. Con todo ello, el juicio entra en una fase determinante en la que el peso de las pruebas técnicas puede marcar el rumbo final del proceso.