
El juez Peinado manda al banquillo a Begoña Gómez ante un jurado popular
El magistrado cita a los tres imputados en su juzgado el próximo sábado
El juez Juan Carlos Peinado ha dado un paso decisivo en la investigación contra Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno. El magistrado ha ordenado que se siente en el banquillo junto a su asistente y al delegado del Gobierno en Madrid. Los tres serán juzgados por un jurado popular bajo la acusación de un presunto delito de malversación de caudales públicos.
La decisión llega tras más de un año y medio de pesquisas. Peinado abrió varias líneas de investigación después de la denuncia inicial del sindicato Manos Limpias. Una denuncia que partía de recortes de prensa y bulos, según muchos, pero que logró que los tribunales avalaran parte de las diligencias.
El auto firmado por Peinado no detalla todavía los hechos concretos que se atribuyen a Gómez. Sin embargo, el magistrado cita a los tres imputados en su juzgado el próximo sábado. La cita es a las seis de la tarde, en un trámite previo a la apertura formal del juicio oral.

Según la normativa del tribunal de jurado, esta medida se aplica cuando un juez considera que un acusado puede ser procesado. Todo por un delito competencia de un jurado popular. En este caso, la supuesta malversación vinculada a los trabajos de la asistente de Gómez.
Investigación
La investigación se centra en si Cristina Álvarez, su asistente en Moncloa, realizó tareas para Gómez en el marco de la cátedra extraordinaria que dirigió en la Universidad Complutense de Madrid. El juez sostiene que Álvarez ha enviado correos en nombre de Gómez. Unos emails que, según el auto, llegaron recientemente a su despacho y cumplen con el requisito de verosimilitud que hasta ahora no estaba acreditado.
El propio vicerrector de la UCM, Juan Carlos Doadrio, cruzó varios mensajes con la asistente. Esa correspondencia forma ahora parte del sumario. Con ella, el juez justifica el paso de dejar la causa lista para juicio.
El proceso contra Gómez no ha sido lineal. En los últimos meses, la Audiencia Provincial y el Tribunal Supremo han marcado los límites de la investigación. Avalaron algunas diligencias, pero frenaron otras, como la intención de imputar al ministro Félix Bolaños.

La comparecencia del sábado servirá para concretar la imputación. Se trata de un trámite exigido en los procedimientos que van a juicio con jurado popular.
En su última declaración, Gómez defendió que los correos enviados por su asistente fueron un “favor personal”. Negó que constituyeran un trabajo en Moncloa ni un uso indebido de recursos públicos.
Recordó que las esposas de presidentes anteriores también contaron con apoyos de este tipo. Como ejemplo, citó al actual diputado del PP Jaime de los Santos, que asistió a Elvira Fernández, esposa de Mariano Rajoy.
El caso ha generado una gran expectación política y mediática. Que la esposa del presidente se siente en el banquillo ante un jurado popular supone un episodio inédito en la historia de España.
El sábado será clave. Allí, Begoña Gómez, su asistente y el delegado del Gobierno en Madrid conocerán en detalle la acusación que pesa sobre ellos. El juicio, si se confirma, quedará en manos de un jurado popular.
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