La jubilación se ha convertido en una perspectiva cada vez más incierta para los trabajadores más jóvenes. El 51% de los españoles de la Generación Z cree que terminará retirándose más tarde de lo que había previsto, mientras que un 11% contempla un escenario todavía más preocupante: no llegar a jubilarse nunca.
Las cifras chocan con las aspiraciones de una generación que apenas está comenzando su vida laboral y que ya da por hecho que deberá permanecer durante más tiempo en el mercado de trabajo. La preocupación aparece, además, en un momento en el que el Gobierno de Pedro Sánchez ha reforzado durante los últimos años las fórmulas destinadas a incentivar la jubilación demorada y facilitar que pensión y empleo puedan mantenerse simultáneamente.



