
Irene Montero y la izquierda callan tras las palizas de una banda encabezada por un magrebí a homosexuales en Almería
Se ha saldado con la detención de Youssef D., supuesto cabecilla de una banda desarticulada
Las recientes agresiones homófobas en Las Norias de Daza (El Ejido, Almería) han generado una fuerte polémica tras conocerse los detalles de la investigación judicial. Un grupo de jóvenes de origen magrebí habría utilizado la aplicación Grindr para atraer a hombres homosexuales a emboscadas, donde presuntamente eran golpeados, insultados y robados. El presunto cabecilla, Youssef D., de 20 años y con antecedentes, ha ingresado en prisión provisional sin fianza por orden judicial.

Según el auto al que han tenido acceso medios de comunicación, los ataques seguían un patrón premeditado: creación de perfiles falsos con fotografías robadas, concertación de citas en lugares apartados y agresiones perpetradas por varios individuos encapuchados. La Guardia Civil, en el marco de la operación URGI 26 ROLO, documenta episodios de extrema violencia, incluyendo persecuciones, amenazas de muerte e insultos explícitamente homófobos.
La jueza aprecia indicios de delitos de robo con violencia y lesiones agravadas por odio, además de riesgo de fuga y posible reiteración delictiva. Los hechos han provocado indignación en distintos sectores sociales, especialmente por la brutalidad descrita en las resoluciones judiciales.
Críticas por la falta de pronunciamientos
En este contexto, diversos sectores han señalado la ausencia de declaraciones públicas por parte de dirigentes de la izquierda, entre ellos referentes históricos de la defensa del colectivo LGTBI como Irene Montero. Hasta el momento, no se han producido posicionamientos destacados de PSOE, Podemos o Sumar en relación con estos hechos concretos, lo que ha generado críticas en redes sociales.
Algunos usuarios y comentaristas sostienen que este silencio contrasta con la firmeza mostrada en otras ocasiones ante agresiones homófobas. Otros argumentan que la falta de declaraciones puede deberse a la prudencia ante una investigación en curso.

La trayectoria política de Irene Montero ha estado marcada por una fuerte exposición mediática y por posicionamientos contundentes en materia de igualdad y derechos civiles. Precisamente por ese perfil, algunos sectores consideran relevante su ausencia de reacción pública ante las agresiones ocurridas en Almería.
Un debate que reabre tensiones
Las agresiones investigadas en El Ejido vuelven a poner sobre la mesa el debate sobre los delitos de odio contra el colectivo LGTBI en España por parte de inmigrantes. Al mismo tiempo, la discusión se ha visto atravesada por la dimensión política y el origen de los presuntos agresores, lo que ha intensificado la polarización.
Mientras la causa judicial sigue su curso y el principal acusado permanece en prisión provisional, la controversia política continúa creciendo en redes sociales. El caso reabre la discusión sobre la coherencia de los discursos públicos frente a la violencia homófoba y la importancia de condenar cualquier agresión con independencia del contexto o la identidad de los implicados.
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