El Gobierno de España ha mostrado su malestar tras una reunión previa celebrada antes de la cumbre informal europea.
La Moncloa considera que el encuentro paralelo vulnera principios básicos de la Unión Europea. Pedro Sánchez no fue invitado a esa cita impulsada por varios dirigentes comunitarios. La reunión tuvo lugar antes del Consejo informal celebrado en Bélgica.
Los Veintisiete se congregaron en el castillo de Alden Biesen, en Bilzen. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, convocó la cita oficial. El objetivo era debatir sobre mercado único y competitividad comunitaria.

Sin embargo, antes del encuentro formal se celebró otra reunión de líderes.
Esa cita contó con la participación de una veintena de mandatarios europeos. El encuentro fue promovido por el canciller alemán Friedrich Merz. También participó la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
El primer ministro belga, Bart de Wever, respaldó la convocatoria.
La reunión previa se celebró en un hotel cercano al castillo belga. En ella se abordó la simplificación y desregulación del mercado único.
Berlín viene defendiendo esta línea de actuación en Bruselas. Roma se ha sumado a esa estrategia en los últimos meses. España no fue incluida en ese foro previo de coordinación.








