El gobierno de Donald Trump ha anunciado una medida que podría transformar el panorama de la financiación de servicios de salud reproductiva en Estados Unidos. Según fuentes cercanas al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), la administración planea congelar millones de dólares en subvenciones. Todas estas destinadas a organizaciones que realizan abortos, incluyendo a Planned Parenthood, una de las entidades más señaladas por los sectores conservadores del país.
La decisión afectaría directamente al programa Título X. La que anualmente destina cerca de 120 millones de dólares a clínicas que ofrecen atención médica gratuita o de bajo costo a aproximadamente cuatro millones de mujeres.

Este programa, que representa casi la mitad de su presupuesto, será objeto de una revisión interna para determinar. Esto, si los fondos han sido utilizados en iniciativas relacionadas con diversidad, equidad e inclusión. Algo que la administración Trump busca prohibir mediante órdenes ejecutivas.







