El nexo entre Aldama y el caso Koldo, Bernardo Castillo, fue uno de los últimos nombres en salir a escena. Ofreció suministrar mascarillas al Ministerio de Sanidad. Fue apenas tres días después de que se decretara el estado de alarma.
Para ello, se comunicó con dos miembros del departamento que en ese momento encabezaba Salvador Illa. Posteriormente, compartió esos intercambios con su socio, Víctor de Aldama.

Este último, a su vez, envió la información a Koldo García. Según los correos electrónicos intervenidos por la UCO de la Guardia Civil, otro implicado en la propuesta fue Cristian Corvillo. Recordemos que en 2017 ejerció como chófer de Pedro Sánchez en Andalucía durante las primarias del PSOE.
Castillo ejerció como administrador solidario de Logística Comercial Montelimar, empresa propiedad de Aldama. Lo hizo desde agosto de 2019 hasta marzo de 2023. Con residencia en República Dominicana, los investigadores lo consideran una figura clave dentro de la red operativa en la isla caribeña.
Durante los primeros días de la pandemia, en marzo de 2020, el empresario navarro dueño de Transportes Anabel y Berna ofreció mascarillas. Se realizó al Ministerio de Sanidad, aunque la compra nunca se concretó.
Los correos electrónicos de Koldo García, obtenidos por THE OBJECTIVE, revelan que Castillo presentó su propuesta a dos personas del equipo de Illa.
Una técnica e Isabel Pineros, quien en ese momento era asesora de la Dirección General de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia (SNS). Pineros, una de las tres personas investigadas en el caso de las llamadas “mascarillas fake” de Illa, fue exonerada en septiembre.
El 17 de marzo de 2020, Castillo envió a Pineros una oferta detallada en la que describía dos tipos de mascarillas disponibles. El primer modelo, tipo 3-ply mask, tenía un coste de 2,75 euros por unidad más IVA. Mientras que el segundo, surgical 3-ply non-woven face mask with earloops, se ofrecía a 2 euros por unidad más IVA.






