La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo registra dos concesiones a una misma organización por valor de 2.803.738 euros para fortalecer la cadena de valor del bambú en el país sudamericano
El Gobierno de Pedro Sánchez ha destinado 2.803.738 euros al desarrollo económico de Ecuador mediante el fortalecimiento de la cadena de valor del bambú. La operación figura en la Base de Datos Nacional de Subvenciones (BDNS), dependiente del Ministerio de Hacienda, bajo el código 909198 y con fecha de registro del 29 de mayo de 2026.
La convocatoria, tramitada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), está clasificada como concesión directa instrumental y contempla entregas dinerarias sin contraprestación.
Los documentos consultados por EDATV permiten conocer el reparto exacto de las ayudas, registradas el pasado 30 de junio:
2.470.838 euros en una primera concesión.
332.900 euros en una segunda asignación.
Ayudas de la AECID a Ecuador
Ambas tienen como beneficiaria a la Red Internacional del Bambú y el Ratán (INBAR), organización internacional vinculada al desarrollo sostenible de este recurso vegetal.
El bambú, una apuesta millonaria de la cooperación española
La operación no constituye una iniciativa aislada. El Ejecutivo español ya había incorporado este sector a su estrategia de cooperación con Ecuador.
El Marco de Asociación País Ecuador-España 2024-2028, publicado en el Boletín Oficial del Estado, identifica expresamente el bambú como un sector estratégico para la Cooperación Española.
El documento contempla una previsión presupuestaria aproximada de 101 millones de euros para la cooperación bilateral durante ese periodo, entre financiación reembolsable y no reembolsable.
De hecho, la AECID ya había financiado anteriormente con 360.000 euros un proyecto piloto de construcción de viviendas con bambú en Portoviejo, destinado también a impulsar la actividad de pequeños productores ecuatorianos.
La nueva asignación eleva considerablemente la financiación de este ámbito y sitúa nuevamente a INBAR como beneficiaria de recursos gestionados por España.
La expresión administrativa «sin contraprestación» significa que no existe una prestación directa a favor de la Administración concedente, aunque las subvenciones siguen sujetas a obligaciones de ejecución y justificación.
El interrogante sobre estas ayudas se sitúa, por tanto, en los resultados concretos que deberán acreditarse tras destinar casi tres millones de euros al desarrollo de la industria del bambú ecuatoriana.