Han pasado ya seis largos meses desde que la DANA arrasó amplias zonas de la Comunidad Valenciana. Seis meses de propuestas, de proyectos sobre la mesa, de solicitudes claras por parte del Consell de Carlos Mazón, que no han recibido más que el silencio como respuesta del Gobierno de Pedro Sánchez.
Desde el primer día, la Generalitat Valenciana presentó un plan estructurado en áreas clave: vivienda, agricultura, educación, medio ambiente, emergencias e infraestructuras. El objetivo era claro: reconstruir cuanto antes las zonas devastadas y devolver a la ciudadanía la normalidad perdida. La reacción del Ejecutivo central ha sido, sin embargo, una absoluta falta de compromiso.
Mientras Mazón ha movilizado el 47% de los fondos destinados a ayudas, el Gobierno central apenas ha desembolsado el 14,3% de los suyos, y eso descontando el dinero proveniente del Consorcio de Seguros. No solo se ha fallado en la rapidez del pago: Sánchez ha rechazado planes estratégicos como el sistema de alerta temprana contra inundaciones, la adquisición de viviendas industrializadas o la recuperación urgente de centros educativos y de salud.






