Begoña Gómez está en boca de todos. La mujer del presidente del Gobierno lleva semanas siendo noticia por su papel de captadora de fondos para empresas que luego recibían ayudas públicas. Su ambición profesional desmedida ha sorprendido a la opinión pública porque nunca antes una primera dama se había visto salpicada por un escándalo de semejantes características que ha obligado a un juez a abrir diligencias por un presunto delito de tráfico de influencias. Lejos de ser discreta, Gómez llegó a firmar cartas de recomendación para compañías. Lo cierto es que esta personalidad no sorprende a quienes la conocieron cuando trabajaba como contable de los prostíbulos y saunas gays de su padre, Sabiniano Gómez, un negocio que su familia dejó aparcado cuando Sánchez llegó a La Moncloa. Un negocio de explotación sexual que su tío Enrique ha vuelto a regentar hace dos semanas. Justo cuando muchos españoles auguran un mal final para Begoña Gómez y Sánchez y días antes de que el presidente del Gobierno escribiese una carta a la ciudadanía sopesando dejar el cargo este lunes. Hoy la prensa al servicio del Gobierno están sacando conversaciones del ex comisario Villarejo aceptando el encargo del Gobierno de Mariano Rajoy de investigar los establecimientos sexuales de la familia de Begoña Gómez.
EDATV ya publicó en exclusiva todo el entramado de prostíbulos y saunas gays en B de Sabiniano Gómez y sus hermanos cuando Sánchez era secretario general del PSOE que sirvieron, entre otras cosas, para pagar parte de la vivienda de Pozuelo de Alarcón donde el socialista y Gómez residían hasta mudarse a La Moncloa. Unos locales que Sabiniano traspasó a sus hermanos cuando Sánchez llegó a la Presidencia del Gobierno tal y como acreditaron los distintos empleados entrevistados por este medio. Desde la madame trans hasta el jefe de seguridad. Unos establecimientos donde las mujeres y 'chaperos' afirmaban estar explotados, trabajar sin condiciones sanitarias ni precauciones de ningún tipo y donde se movía drogas entre personalidades VIP y policías corruptos.

Los negocios que dejó Sabiniano a sus hermanos no fueron nada bien. Éstos decidieron reconvertirlos en apartamentos turísticos, casas rurales o alquilarlos. Incluido Castellana 180, la joya de la corona. Los hermanos de Sabiniano se lo alquilaron por 15.000 euros al mes a un tercero para que lo explotase pero, según fuentes del local, éste no les pagó durante dos años. Fue la razón por la que Enrique, tío de Begoña, se hizo con los mandos del prostíbulo otra vez hace dos semanas e inició un proceso de selección de personal intentando reclutar a encargados que trabajaron con él cuando los locales eran una mina de oro. Por ahora, no está teniendo suerte. Según una de las personas que fue entrevistada, Enrique también busca personal para otro prostíbulo en Segovia.
El prostíbulo, ahora bautizado con el nombre de 'Roses', se encuentra en la madrileña Castellana, y apenas es transitado por clientes. Para despistar, el familiar de Begoña usa la empresa de un antiguo socio con negocios en Aranjuez para facturar las copas y todo tipo de servicios.








