Los españoles están dando un frenazo a sus viajes a Marruecos después de la crisis desatada en Ceuta. Los últimos datos del sector turístico reflejan un fuerte aumento de las cancelaciones procedentes de España, especialmente para las estancias previstas durante este mes de septiembre.
Según los datos de la plataforma Travelgate publicados por Hosteltur, septiembre concentra el 84,13% de las cancelaciones realizadas desde el mercado español durante los siete días analizados hasta comienzos de mes. En el resto de mercados internacionales, las anulaciones correspondientes a septiembre representan el 51,58%. La diferencia se acerca, por tanto, a los 33 puntos porcentuales.
La invasión de Ceuta repercute en el turismo de españoles a Marruecos
El dato tiene un matiz importante: no significa que el 84,13% de todos los españoles que tenían previsto viajar a Marruecos hayan cancelado sus vacaciones. Significa que, entre las cancelaciones registradas en ese periodo concreto, más de ocho de cada diez correspondían a viajes con llegada prevista en septiembre. Las reservas españolas para ese mismo mes suponían el 60% de la actividad reciente.
Marruecos nota el efecto de la crisis de Ceuta
Destinos habituales como Marrakech, Agadir, Meknes o Tánger aparecen entre los afectados. Además, fuentes de agencias consultadas por Preferente hablan de ventas prácticamente paralizadas y, en algunos casos, directamente de “cero ventas” desde España.
La patronal CEAV introduce, sin embargo, cierta cautela. Su presidente, José Manuel Lastra, reconoce un descenso en las nuevas reservas, aunque asegura que las agencias todavía no detectan un volumen generalizado de cancelaciones entre los viajes ya contratados. Cerca de cuatro millones de españoles viajan cada año a Marruecos.
El deterioro coincide con las consecuencias de la entrada masiva registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio. Según datos de Interior recogidos por EFE, accedieron unas 72.000 personas, unos hechos que actualmente investiga la Audiencia Nacional.
El golpe, por ahora, se concentra en el mercado español y en los viajes más inmediatos. Si la tendencia continúa durante el otoño, Marruecos podría empezar a notar el impacto directamente en su ocupación hotelera y en uno de sus mercados turísticos más próximos.