La sucesión de tragedias también abre un nuevo frente para el Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente. Las investigaciones deberán determinar qué falló y qué medidas preventivas existían
España ha pasado de presumir de su red ferroviaria a figurar en una de las estadísticas más preocupantes del transporte internacional. Tres grandes tragedias ferroviarias en apenas trece años, 195 víctimas mortales y una posición que comparte con Egipto, Pakistán y la República Democrática del Congo. Una realidad que vuelve a situar la seguridad de los trenes españoles bajo el foco.
El accidente de Urda, en Toledo, ha terminado por agravar este balance. Las 69 víctimas mortales registradas tras la colisión del pasado 28 de octubre se suman a los 46 fallecidos en Adamuz, Córdoba, y a las 80 personas que perdieron la vida en Angrois, Santiago de Compostela, en 2013.
La cifra resulta especialmente significativa por su concentración temporal. Solo en 2026, España ha contabilizado 115 fallecidos entre Adamuz y Urda, dos catástrofes ocurridas con apenas nueve meses de diferencia.
España alcanza las cifras de Egipto, Pakistán y Congo
Según una recopilación internacional de accidentes con más de 45 fallecidos, España acumula tres siniestros de esta magnitud, los mismos que Egipto, Pakistán y la República Democrática del Congo. India registra diez episodios dentro de esaclasificación.
Óscar Puente quiebra la confianza de los españoles en los trenes
Sin embargo, esta comparación exige una precisión: contabiliza grandes accidentes, pero no tiene en cuenta los kilómetros recorridos, el volumen de pasajeros ni las diferencias entre redes ferroviarias.
La sucesión de tragedias también abre un nuevo frente para el Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente. Las investigaciones deberán determinar qué falló, qué medidas preventivas existían y si las actuaciones de seguridad fueron suficientes.
El ministro tiene prevista una comparecencia parlamentaria el 3 de noviembre para abordar el accidente de Urda.
Mientras avanzan las investigaciones, España afronta una pregunta que trasciende las cifras: cómo evitar que dos catástrofes ferroviarias de esta magnitud vuelvan a repetirse en tan poco tiempo.
Enfoque diferencial: he priorizado la concentración de víctimas en 2026 y las preguntas sobre prevención y seguridad, enlugar de limitar la noticia a la comparación con países extranjeros. El dato de los 69 fallecidos en Urda está respaldado por la rectificación oficial de la CIAF recogida por EFE.
La clasificación internacional debe presentarse como una recopilación con un umbral concreto, no como un indicador definitivo de la seguridad ferroviaria de cada país.
El País publicó que España concentra el 54 % de los fallecidos en los principales accidentes de alta velocidad registradosen el mundo, según su propia recopilación histórica. La cifra española es de 195 víctimas sobre un total mundial de al menos 359.