Este viernes, la actriz Elisa Mouliaá ha entregado su teléfono móvil al magistrado que investiga al exdiputado Íñigo Errejón por una presunta agresión sexual.
Esto, con el fin de que la Policía Nacional pueda analizar las conversaciones entre ambos. Por su parte, el exdirigente ha optado por no entregar su dispositivo. Se encuentra a la espera de que se resuelva el recurso presentado ante la Audiencia Provincial.
La actriz, al acudir para entregar tu dispositivo, ha asegurado que su teléfono estará bajo custodia de los investigadores "hasta después de Semana Santa". Por otro lado, ha opinado respecto a la no aparición del expolítico. "Y él pues no se ha presentado, no ha dado la cara una vez más".
La actriz afirmó que en su teléfono se encuentran conversaciones tanto con Errejón como con su amiga Jana, en las que relataba que el exdirigente la habría "acosado e invadido". Según Mouliaá, estas conversaciones serán pruebas que evidencian que no hubo consentimiento y que lo ocurrido fue una agresión.

"En fin, al final pruebas que delatan que no hubo consentimiento y que hubo una agresión", explicó Mouliaá a los medios de comunicación.
La denunciante aclaró que eliminó ocho mensajes dirigidos a Errejón, los cuales consistían únicamente en respuestas a publicaciones en redes sociales. Aseguró que no se trató de una conversación ni de un intercambio largo. En cambio, solo de esas respuestas, las cuales su anterior abogada le pidió que borrara.








