La minería en Ecuador en jaque: sin seguridad jurídica no hay inversión
Letrero proyecto minero Llurimagua, en Cotacachi, provincia de Imbabura
porEDATV
politica
La falta de concesiones evidencia la urgencia de reglas claras y seguridad jurídica para atraer inversión minera
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La minería ecuatoriana se encuentra en una encrucijada. Lo que hasta hace pocos años se analizaba únicamente desde una óptica económica, hoy forma parte de un tablero global donde los minerales estratégicos, como el cobre, son esenciales para la transición energética y la pugna geopolítica entre grandes potencias. Sin embargo, el potencial del país sudamericano choca con un obstáculo recurrente: la falta de certezas institucionales.
El retraso en la adjudicación de concesiones mineras se ha convertido en uno de los principales frenos para la llegada de capital extranjero. Inversores internacionales advierten de un marco regulatorio poco predecible, donde los tiempos administrativos se dilatan y los acuerdos no siempre se materializan. En un sector que exige grandes desembolsos y horizontes de largo plazo, la inseguridad jurídica resulta, sencillamente, disuasoria.
Carlos de Miguel, CEO y gerente general de Hanrine Exploration & Mining, subsidiaria ecuatoriana de la australiana Hancock Prospecting —propiedad de la multimillonaria Gina Rinehart—, firmó un acuerdo con Enami EP para explorar territorios no explotados adyacentes al depósito cuprífero Llurimagua. La inversión inicial asciende a USD 1,9 millones.
Carlos de Miguel - CEO de Hanrine Exploration & Mining
No obstante, casi dos años después, el proyecto sigue sin despegar. La falta de concesiones necesarias ha paralizado su avance, obligando a la empresa a solicitar la mediación de la Procuraduría General del Estado. El episodio no solo pone de relieve disfunciones administrativas, sino que lanza un mensaje inquietante al exterior: en Ecuador, incluso los acuerdos firmados pueden quedar en suspenso indefinido.
La consecuencia es evidente. En un momento en el que la demanda de minerales críticos no deja de crecer, otros países de la región, como Chile o Perú, están sabiendo capitalizar mejor el interés inversor gracias a marcos regulatorios más estables. Ecuador, pese a su riqueza geológica, corre el riesgo de quedarse al margen si no corrige estas debilidades estructurales.
A ello se suma otro elemento de carácter estratégico: la concentración de inversión en determinados actores, especialmente de origen chino, como sucede en la mina Mirador. Aunque estos capitales han sido clave para dinamizar el sector, una dependencia excesiva limita la capacidad de maniobra del país en un contexto internacional cada vez más competitivo.
Para el Gobierno de Daniel Noboa, el desafío es mayúsculo. Pero también lo es la oportunidad. Reforzar la seguridad jurídica, agilizar los procesos y ofrecer reglas claras no solo permitiría desbloquear proyectos como Llurimagua, sino también atraer inversión diversificada y de mayor calidad.
Ecuador tiene los recursos. Lo que necesita ahora es credibilidad institucional. Porque en minería, como en casi todo, sin confianza, no hay inversión posible.