La Federación Nacional Campesina (FNC) ha anunciado que este año no realizará su tradicional marcha de marzo, una movilización que durante más de tres décadas ha llevado las reivindicaciones del sector rural hasta Asunción, la capital del país. Su secretario general, Marcial Gómez, ha explicado que esta protesta “ha cumplido un papel muy importante” desde 1994, dando visibilidad al sector y permitiendo conquistas históricas. Pero ha asegurado que ahora se abre una fase de diálogo con el Gobierno.
Efectivamente, la decisión de suspender la marcha coincide con un escenario distinto en la relación entre el Estado y las comunidades rurales, donde el Ministerio de Agricultura y Ganadería, apoyado por el sistema de instituciones vinculadas al sector, ha impulsado una política enfocada a la atención directa al productor.El ministro del ramo, Carlos Giménez,ha destacado que desde la llegada de Santiago Peña a la presidencia, se ha asumido un compromiso claro con el sector rural: “Un agricultor paraguayo debe contar con una economía que le permita impactar en su familia y en sus alrededores, porque tienen lo más importante, que es la tierra.”
Giménez ha explicado que se están atendiendo directamente las necesidades de los campesinos, escuchando sus reivindicaciones y poniendo en marcha soluciones concretas.“Todas las instituciones trabajamos al unísono para que se vea el desarrollo del sector, todos colaboramos para lograr una agricultura sostenible”, ha expresado. Además, ha asegurado que la prioridad es garantizar que la tecnología y la innovación lleguen al campo, para fortalecer la productividad del pequeño productor.








