Pedro Sánchez ha querido asumir un nuevo gasto. Con el objetivo de reforzar la seguridad en las comunicaciones de altos cargos y empleados públicos, el Gobierno de Sánchez ha lanzado un concurso. El fin es para adjudicar el servicio de telecomunicaciones del Estado durante los próximos cuatro años.
Este nuevo contrato, según El Confidencial, prevé una inversión de hasta 504 millones de euros. Supuestamente, cubrirá todos los ministerios y organismos de la administración central, a excepción de las Fuerzas Armadas y la Seguridad Social. Una de las principales innovaciones será la inclusión de un servicio de protección avanzada contra ciberamenazas dirigidas a dispositivos móviles.









