Begoña Gómez se victimiza y ataca de nuevo al juez Peinado y recurre la vistilla del próximo 9 de junio
Begoña Gómez
porGonzalo Pinilla
politica
En el recurso presentado, el abogado de Gómez, Antonio Camacho, cuestiona la forma en que el magistrado está dirigiendo el procedimiento
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El juez Juan Carlos Peinado ha citado para el próximo 9 de junio a Begoña Gómez y al resto de investigados en la causa que instruye para celebrar una audiencia preliminar en la que se analizará la posible apertura de juicio oral. La decisión ha sido recurrida por la defensa de la esposa del presidente del Gobierno.
En el recurso presentado, el abogado de Gómez, Antonio Camacho, cuestiona la forma en que el magistrado está dirigiendo el procedimiento y considera que está imprimiendo una rapidez excesiva a la tramitación del caso. A su juicio, el ritmo de actuación adoptado por el instructor no resulta compatible con las garantías que deben regir cualquier proceso penal en un sistema democrático.
La resolución recurrida tiene su origen en una providencia dictada el pasado 25 de mayo. En ella, Peinado convocó no solo a Begoña Gómez, sino también a Cristina Álvarez, asesora en Moncloa, y al empresario Juan Carlos Barrabés, ambos investigados en la misma causa.
Además de exigir la comparecencia personal de los tres, el magistrado advirtió de que la ausencia injustificada a la citación podría dar lugar a que fueran trasladados por las fuerzas de seguridad para garantizar su presencia ante el juzgado.
La defensa interpreta estos movimientos como una muestra de la intención del juez de avanzar hacia la fase de enjuiciamiento con una premura que considera injustificada.
La representación legal de Begoña Gómez ha solicitado al juez Juan Carlos Peinado que reconsidere su resolución y suspenda temporalmente la tramitación de la causa hasta que la Audiencia Provincial de Madrid se pronuncie sobre los recursos que continúan pendientes de resolución.
En su escrito, el abogado Antonio Camacho reprocha al magistrado la rapidez con la que está impulsando el procedimiento. Según sostiene, esta forma de actuar transmite la impresión de que existe una voluntad de cerrar la investigación cuanto antes, lo que, a su juicio, limita la capacidad de las partes para desarrollar actuaciones procesales que considera fundamentales para el correcto ejercicio de su defensa.