El llamado 'caso Zapatero' ha traspasado nuestras fronteras y ya no se sigue solo en España. En Bruselas, las investigaciones relacionadas con el rescate de Plus Ultra y las conexiones políticas que rodean esta trama empiezan a generar cada vez más comentarios dentro de las instituciones europeas.
El foco apunta especialmente hacia Teresa Ribera, que formaba parte del Consejo de Ministros que aprobó en su día la ayuda pública de 53 millones de euros a la aerolínea. Aunque desde la Comisión Europea recuerdan que aquella operación no incumplía la normativa comunitaria y que no requería supervisión individual de Bruselas, el asunto empieza a resultar incómodo en determinados círculos europeos, como ha compartido El Mundo.
Fuentes diplomáticas reconocen que en las últimas semanas se han multiplicado las conversaciones sobre la situación política española y sobre el desgaste que acumula el Gobierno de Pedro Sánchez.
En Bruselas preocupa la debilidad política del Gobierno
En el entorno comunitario existe la sensación de que la imagen de España se está viendo afectada por la acumulación de polémicas judiciales y políticas que rodean al Ejecutivo.
Varios representantes europeos consideran que la influencia de un presidente en Bruselas depende en gran medida de la fortaleza que tenga dentro de su propio país. Y precisamente ahí es donde algunos socios europeos empiezan a ver a Sánchez más debilitado que hace unos meses.
El asunto preocupa especialmente entre países del norte de Europa, tradicionalmente mucho más estrictos con cualquier cuestión relacionada con ayudas públicas, fondos europeos o posibles irregularidades políticas.
Los países del norte vigilan de cerca a España
Alemania, Países Bajos, Austria o Suecia observan con atención el deterioro político en España y el impacto que puede tener en futuras negociaciones dentro de la Unión Europea.
En Bruselas ya hay quien cree que este contexto podría complicar la capacidad de España para defender algunas de sus posiciones en debates clave como los presupuestos comunitarios, los fondos europeos o la Política Agraria Común.
Mientras tanto, desde el Gobierno español evitan entrar en las especulaciones que circulan en el entorno comunitario y mantienen que la posición de España en la Unión Europea sigue siendo sólida pese al ruido político de las últimas semanas.