Nueve meses después de que la baliza V16 se convirtiera en obligatoria, la Dirección General de Tráfico (DGT) reconoce deficiencias en la información ofrecida a los conductores. Pere Navarro, responsable del organismo dependiente del Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska, ha admitido que la Administración debería haber explicado mejor las características del dispositivo.
Durante una entrevista en Radio 5, Navarro reconoció que habría sido conveniente enviar una comunicación personalizada a los automovilistas. El objetivo habría sido aclarar las funciones de la baliza y los motivos de su implantación antes de exigir su utilización.
El reconocimiento llega en un momento en el que numerosos usuarios cuestionan aspectos como la visibilidad de estos aparatos durante el día. Sin embargo, Tráfico mantiene su decisión de exigir la V16 y no contempla su retirada.
La DGT de Marlaska reconoce errores con la baliza V16 mientras sigue pendiente el nuevo protocolo de auxilio
La DGT reconoce problemas de información
Desde el 1 de enero de 2026, los conductores de los vehículos obligados a llevarla deben disponer de una baliza conectada y certificada. Los antiguos triángulos dejaron de ser una alternativa válida para señalizar un automóvil inmovilizado.
El dispositivo permite advertir a quienes circulan por las inmediaciones mediante una señal luminosa. Además, transmite la posición del vehículo a la plataforma DGT 3.0 para facilitar la difusión de la incidencia.
Navarro defiende que este sistema reduce la necesidad de caminar por la carretera para advertir de una avería. No obstante, la activación de la baliza no implica que los servicios de emergencia reciban automáticamente una petición de auxilio.
Si el conductor necesita asistencia médica, una grúa o intervención policial, debe solicitarla a través de los canales correspondientes.
Pese a las críticas y al reconocimiento de los problemas informativos, la normativa continúa aplicándose. La sanción por no disponer de la baliza obligatoria es de 80 euros.
La DGT de Marlaska reconoce errores con la baliza V16 mientras sigue pendiente el nuevo protocolo de auxilio
Interior estudia cómo mejorar la asistencia tras 160.000 activaciones
La DGT prepara una instrucción destinada a regular la actuación de los agentes de la Guardia Civil ante los avisos enviados por las balizas conectadas.
La propuesta contempla que una patrulla próxima al vehículo pueda desplazarse hasta el lugar para comprobar qué ha sucedido. Sin embargo, esa intervención dependerá de la disponibilidad de efectivos y de las prioridades del servicio.
Durante julio y agosto se contabilizaron alrededor de 160.000 activaciones, una cantidad que dificulta atender cada señal mediante el envío de una patrulla.
El funcionamiento de la Ertzaintza en el País Vasco se plantea como referencia para desarrollar este procedimiento en el resto de España.
Por ahora, Tráfico no ha anunciado la entrada en vigor de la nueva instrucción. El dispositivo continúa siendo obligatorio, mientras queda pendiente concretar cómo se organizará la intervención policial ante sus avisos.