El Gobierno prepara un cambio al frente de su representación en Ceuta en uno de los momentos más delicados desde la entrada masiva de inmigrantes de finales de julio. David de la Encina será el elegido para sustituir a Miguel Ángel Pérez Triano, que abandona el cargo después de semanas de presión y controversias por la gestión realizada antes y después de aquellos acontecimientos.
Según publica Diario de Cádiz, la decisión sobre De la Encina ya había sido adoptada la pasada semana, cuando el Ejecutivo conoció que Pérez Triano pretendía marcharse. Su incorporación todavía deberá ser formalizada por el Consejo de Ministros, pero el relevo supone que Moncloa cambia de responsable apenas unos meses después de haber confiado a Pérez Triano la Delegación del Gobierno.
La salida llega además después de que el hasta ahora delegado negara que conociera las comunicaciones que el CNI había remitido a su Gabinete el 29 de julio. Aquellos mensajes alertaban de un llamamiento en redes para un “asalto por valla y mar” al día siguiente. Pérez Triano aseguró que desconocía esos contactos, mientras su entonces jefe de Gabinete, Gonzalo Sanz, sostuvo posteriormente que le había trasladado personalmente la información.
David de la Encina, elegido nuevo delegado del Gobierno en Ceuta tras la dimisión de Pérez Triano
Moncloa cambia de delegado en plena controversia por los avisos del CNI
El relevo no llega en un momento políticamente tranquilo para la Delegación. La Audiencia Nacional ha reclamado las diligencias abiertas en Ceuta sobre Pérez Triano para valorar su incorporación a la investigación principal, mientras la Fiscalía ha defendido que debe aclararse si determinadas “decisiones u omisiones” pudieron influir en el desarrollo de la crisis.
La controversia había provocado ya una primera salida. Gonzalo Sanz dimitió como jefe de Gabinete después de hacerse públicas las comunicaciones mantenidas con un miembro del CNI un día antes de la entrada masiva. Pérez Triano sostuvo entonces que no conocía ni los mensajes ni la conversación telefónica, mientras Sanz ofreció una versión distinta.
La presión sobre el delegado también alcanzó al propio PSOE ceutí. El diputado socialista Melchor León llegó a pedir públicamente su dimisión en agosto y le reprochó no haber dado la cara durante uno de los momentos más difíciles atravesados por la ciudad.
El cambio de responsable evidencia ahora el desgaste acumulado en una Delegación que ha quedado situada en el centro de las preguntas sobre qué información se manejó antes del 30 de julio y cómo se transmitieron las alertas entre los distintos niveles de la Administración.