El Gobierno ha vuelto a exhibir sus tensiones internas en un momento especialmente delicado. El Consejo de Ministros extraordinario convocado para aprobar medidas frente al impacto económico de la guerra de Irán se ha retrasado más de una hora por un enfrentamiento de última hora entre el PSOE y Sumar.
En lugar de ofrecer una respuesta rápida y coordinada ante la escalada de precios energéticos, el Ejecutivo ha proyectado una imagen de división e improvisación. La falta de acuerdos previos entre los socios de coalición vuelve a poner en entredicho su capacidad para gestionar situaciones de urgencia.
A esta situación se suma la creciente presión social y económica derivada del encarecimiento de los carburantes y la energía, lo que hacía aún más urgente una actuación eficaz. Sin embargo, el Gobierno ha vuelto a llegar sin los deberes hechos, trasladando sus discrepancias internas al centro de la acción política.
La reunión, prevista para las 9:30 horas, no ha podido arrancar a tiempo debido a las discrepancias sobre el contenido del decreto. Mientras el ala socialista apostaba por un paquete centrado en rebajas fiscales, como la bajada del IVA de los carburantes, Sumar exigía incluir medidas adicionales como la prórroga de los alquileres y la limitación de márgenes empresariales.
Sumar fuerza el pulso y evidencia la debilidad del Ejecutivo
El socio minoritario del Gobierno ha vuelto a marcar el ritmo al Ejecutivo, imponiendo sus condiciones en un momento crítico. La amenaza de no participar en el Consejo de Ministros si no se abría una negociación inmediata dejó en evidencia hasta qué punto la estabilidad del Gobierno depende de equilibrios frágiles.
Este nuevo pulso interno no solo ha retrasado la aprobación de medidas urgentes, sino que también ha proyectado una imagen de desorden y falta de autoridad en la toma de decisiones, en plena crisis energética.
El episodio refleja, una vez más, un Gobierno dividido y condicionado por sus socios, que negocia a contrarreloj decisiones clave y proyecta una imagen de improvisación en plena escalada de precios energéticos.