David Sánchez Pérez-Castejón, hermano del presidente del Gobierno, enfrenta un proceso judicial que lo sitúa cada vez más cerca de un juicio oral. La juez Beatriz Biedma, encargada del caso en Badajoz, ha emitido un auto de procesamiento contra él. En este, acusándolo de posibles delitos de tráfico de influencias y prevaricación administrativa.
Según el documento judicial, Sánchez podría enfrentarse a una pena de entre seis meses y dos años de prisión por el primer delito. Además de una inhabilitación de entre nueve y quince años por el segundo.
El auto, que aún puede ser recurrido ante la misma jueza, marca un paso significativo en la investigación. Sin embargo, fuentes judiciales indican que este tipo de recursos rara vez prosperan.
De confirmarse el procesamiento, el caso pasaría a la Audiencia Provincial de Badajoz, que hasta ahora ha respaldado todas las decisiones de la magistrada. Si no hay cambios, el siguiente paso sería la apertura de un juicio oral.
La investigación señala que Sánchez, aprovechando su influencia en la Diputación de Badajoz, habría obtenido ventajas personales. Entre los indicios, la juez destaca que adaptó su puesto de trabajo para priorizar su interés por la ópera, evitando asistir regularmente a la oficina.








