El dispositivo policial y militar recorre calles, playas y barriadas mientras algunos aseguran que llevan tres noches al raso y se niegan a volver a Marruecos
Ceuta continúa bajo un amplio dispositivo de seguridad tres días después de la entrada masiva registrada por el paso fronterizo del Tarajal. Aunque miles de inmigrantes han regresado ya a Marruecos, un número todavía imposible de concretar permanece repartido por calles, playas y barriadas de la ciudad autónoma, sin que las autoridades hayan ofrecido un balance definitivo.
Algunos de ellos duermen al aire libre desde el jueves y aseguran que no contemplan volver por ahora. Cerca de la playa de Tramaguera, varios jóvenes explicaron que apenas cuentan con comida, dinero útil o medios para contactar con sus familias después de cruzar la frontera.
"Llevamos tres noches al raso", relató uno de ellos, que pidió un teléfono para comunicar a su madre que seguía con vida. La falta de una cifra oficial complica el operativo, aunque estimaciones citadas por El Debate apuntan a que todavía podrían quedar miles de personas dispersas.
Ceuta sigue buscando a los inmigrantes ocultos tres días después de la entrada masiva
Policía y Ejército mantienen el rastreo
La presencia de las fuerzas de seguridad sigue siendo visible en buena parte de Ceuta. Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Local y unidades del Ejército recorren de forma coordinada el centro, las zonas costeras y las afueras para localizar a quienes continúan escondidos o deambulando sin destino.
Vehículos blindados, patrullas y efectivos militares permanecen desplegados en puntos estratégicos. Cuando encuentran grupos de inmigrantes, los agentes les indican el camino hacia la frontera, aunque muchos se resisten a regresar y tratan de permanecer en la ciudad el mayor tiempo posible.
El refuerzo incluye legionarios, regulares y blindados BMR, una imagen que contrasta con el mensaje de normalidad trasladado desde algunos sectores del Gobierno. Los comercios han comenzado a reabrir, pero numerosos vecinos consideran que la situación sigue lejos de estar completamente controlada y piden mantener todos los medios.
Ceuta sigue buscando a los inmigrantes ocultos tres días después de la entrada masiva
Algunos se niegan a regresar a Marruecos
Entre quienes permanecen en Ceuta hay jóvenes que aseguran haber llegado con dírhams que no pueden utilizar en los establecimientos locales. Otros cuentan con alimentos para pocos días y buscan sombra, agua o duchas públicas en las playas para asearse y soportar las altas temperaturas.
Varios afirman que su marcha no está entre sus planes inmediatos. "No contemplamos volver aún", aseguró uno de los jóvenes entrevistados, que explicó que prefería continuar durmiendo fuera antes que regresar a Marruecos, pese al cansancio acumulado y a la falta de recursos.
El dispositivo conjunto sigue peinando la ciudad mientras avanzan los retornos y se intenta identificar a quienes permanecen ocultos. Ceuta recupera parte de su actividad, pero la fuerte presencia policial y militar evidencia que la emergencia continúa abierta tres días después de la entrada masiva.