Faltan escasas horas para que la región catalana celebre su propia "fiesta de la democracia" y las urnas revelen el sentir político de Lérida, Gerona, Tarragona y Barcelona. En esta ocasión, nos encontramos ante una cita electoral especialmente señalada, ya que lo que allí ocurra podría suponer un duro revés para la legislatura socialista en curso.
Las últimas encuestas de las que hemos tenido noticia sitúan al exministro de Sanidad Salvador Illa, candidato del PSC, a la cabeza, con cerca de un 28% de los votos. En su último acto antes del cierre de campaña, la apuesta de Ferraz se dirigió con mucha cercanía al presidente del Gobierno: "¡Cataluña se siente muy a gusto contigo!", exclamó.
El problema más grave para el PSOE radica en las dos principales fuerzas independentistas: Junts y Esquerra Republicana (ERC). El primero de estos partidos está encabezado por el prófugo de la Justicia Carles Puigdemont, que ya ha amenazado a sus socios en el Ejecutivo. Los socialistas se codean con las dos formaciones separatistas en el Congreso de los Diputados, lo que lleva a que los pactos tengan que resultarles especialmente de interés.








