El balance del alquiler en Cataluña deja en evidencia la distancia entre las promesas del Gobierno de Sánchez y las opciones disponibles para quienes buscan vivienda. Según los datos de Idealista recogidos en la información, la oferta registrada en la comunidad pasó de 174.994 viviendas en 2018 a 50.412 en 2025. La diferencia supone 124.582 inmuebles menos en el escaparate del portal y una contracción del 71 %.
Cataluña presenta así la mayor caída porcentual entre las comunidades autónomas durante el periodo analizado. En siete años, la oferta anunciada se ha reducido hasta representar menos de un tercio de la que había al comienzo de la comparación, coincidiendo con el año en que Pedro Sánchez llegó a la presidencia del Gobierno.
Las cifras describen la evolución de los anuncios del portal, por lo que no equivalen a un recuento de todas las viviendas alquiladas ni permiten afirmar que esos inmuebles hayan desaparecido del parque residencial. Sí muestran un fuerte estrechamiento de la oferta que encuentran los usuarios en esa plataforma, una realidad que cuestiona el balance político del Ejecutivo en una de sus principales banderas sociales.
Cataluña pierde el 71 % de la oferta de alquiler anunciada desde la llegada de Pedro Sánchez en 2018 a Moncloa
Barcelona concentra el desplome del mercado catalán
El retroceso resulta especialmente acusado en la provincia de Barcelona. Allí, la oferta contabilizada descendió de 155.719 inmuebles en 2018 a 39.568 en 2025, una reducción de 116.151 viviendas anunciadas, equivalente al 74,6 %.
La provincia concentra, por tanto, la gran mayoría de la caída registrada en Cataluña. Su evolución explica buena parte del deterioro autonómico y sitúa el foco en un territorio donde la búsqueda de alquiler se enfrenta a un catálogo considerablemente más reducido que siete años atrás.
El balance empeora al observar únicamente la ciudad de Barcelona. La capital catalana pasó de 113.853 viviendas anunciadas a 19.723, con una diferencia de 94.130 inmuebles. En términos porcentuales, el descenso alcanza el 82,7 %: de cada diez unidades que componían el volumen inicial de oferta, el registro final conserva menos de dos.
La magnitud de esa reducción convierte a Barcelona en uno de los ejemplos más contundentes del problema descrito por los datos. Para quienes necesitan encontrar un alquiler, la cuestión va más allá de los anuncios políticos: importa cuántas opciones tienen realmente a su alcance.
Cataluña pierde el 71 % de la oferta de alquiler anunciada desde la llegada de Pedro Sánchez en 2018 a Moncloa
Siete años de promesas frente a una oferta cada vez menor
El fenómeno no se limita a Cataluña. La comparación señala descensos en 41 de las 50 provincias españolas, lo que dibuja un problema ampliamente extendido. El caso catalán destaca por la intensidad del ajuste y por encabezar la caída relativa entre las comunidades.
La coincidencia temporal con los años de Sánchez en Moncloa no demuestra por sí sola que toda la reducción responda a sus decisiones. Sin embargo, sí obliga a examinar los resultados de un Gobierno que ha situado la vivienda entre sus grandes compromisos.
Con el acceso al alquiler en el centro del debate político, el Ejecutivo tiene pendiente explicar cómo pretende recuperar oferta. Después de siete años, las cifras catalanas dejan poco margen para presentar las promesas como resultados: el volumen anunciado en 2025 está muy lejos del registrado en 2018.