El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha reconocido en una conversación interna que está reevaluando su candidatura para las elecciones de 2024. Según un informe de The New York Times, Biden admitió a un "aliado clave" que su campaña no está logrando convencer al público estadounidense. De que está capacitado para continuar en la Casa Blanca por otros cuatro años.
A pesar de sus intenciones de seguir en la lucha electoral contra Donald Trump, es consciente de que sus próximas apariciones públicas serán cruciales y determinarán el futuro de su candidatura.
Biden tiene programada una serie de eventos públicos, incluyendo una entrevista con BBC News y dos mítines en Pensilvania y Wisconsin. Estos eventos serán observados minuciosamente por su partido y la ciudadanía, y cualquier señal de debilidad podría ser decisiva.
Tras un debate desastroso en la CNN, Biden ha intentado justificar su desempeño. Citando un resfriado y la dificultad de debatir con un adversario que considera mentiroso.

La presión interna crece
Las críticas internas dentro del Partido Demócrata no han cesado. Un congresista demócrata, Lloyd Doggett de Texas, ha pedido públicamente que Biden se retire, comparando la situación con la retirada de Lyndon Johnson. Además, Nancy Pelosi, expresidenta de la Cámara de Representantes, cuestionó si la actuación de Biden en el debate fue un episodio aislado o una señal de una condición más grave.
Las encuestas recientes no favorecen a Biden. Un sondeo de CBS otorga a Trump una ventaja de dos puntos a nivel nacional y de tres puntos en los estados clave. Estos datos, sumados a su pobre actuación en el debate, han generado dudas sobre su capacidad para revertir la situación.
Kamala Harris, la vicepresidenta, es vista como una posible sucesora, aunque su popularidad es similar a la de Biden. Una encuesta de CNN la sitúa por primera vez por encima de Biden en un enfrentamiento hipotético contra Trump. Aunque aún está detrás del expresidente republicano.








