A menos de dos meses de su celebración, el festival solidario PLAY4LIFE Fest enfrenta una situación crítica debido a los numerosos obstáculos administrativos impuestos por el Ayuntamiento de Alcorcón. Este evento, creado en memoria de Jesús Santos, ex primer teniente de alcalde y promotor del festival, tiene como objetivo recaudar fondos para entidades sociales sin ánimo de lucro. Estas como Cris contra el Cáncer, la Asociación Española de Esclerodermia, ADELA (Asociación Española de Esclerosis Lateral Amiotrófica) y los afectados por la DANA en Valencia.
A pesar de su carácter solidario y del respaldo del público (con cerca de 5.000 entradas vendidas), la organización denuncia una falta total de apoyo institucional por parte del gobierno municipal. Especialmente, desde las áreas dirigidas por Más Madrid, encabezadas por la concejala de Cultura Raquel Rodríguez, y la alcaldesa socialista Candelaria Testa.

Uno de los principales conflictos gira en torno al uso del espacio público. Inicialmente, el Ayuntamiento ofreció una tarifa reducida de 14.437 euros por el uso del recinto el día del evento. Sin embargo, meses después, se exigió el pago de tasas por cada jornada de montaje y desmontaje, lo que elevaría el coste a más de 144.000 euros.
Se trata de una cifra insostenible para un evento sin ánimo de lucro. Esta decisión contrasta con el trato dado a otros festivales como el CIUDADELLA Fest. Al cobraron menos de 4.000 euros y no se le aplicaron tasas por montaje o desmontaje.








