Adif detectó una rotura en la vía un día antes del accidente en Adamuz pero no se activó la alerta
El sistema de señalización no activó ningún aviso que permitiera detener o desviar el tren de Iryo
porGonzalo Pinilla
politica
Se registró una alteración eléctrica que apuntaba a una posible fractura en la vía
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Un informe reciente de la Guardia Civil, remitido al Juzgado de Montoro que instruye el caso, revela nuevos detalles sobre el accidente ferroviario de Adamuz, en el que murieron 46 personas y más de un centenar resultaron heridas.
Según la investigación, el día 17 de enero —24 horas antes del descarrilamiento— ya se había detectado una anomalía en la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía. En concreto, se registró una alteración eléctrica que apuntaba a una posible fractura en la vía.
A pesar de ello, el sistema de señalización no activó ningún aviso que permitiera detener o desviar el tren de Iryo procedente de Málaga. El documento explica que estas alertas no estaban automatizadas, debido a la falta de fiabilidad del sistema para este tipo de incidencias.
Este documento incorpora nuevos indicios recopilados en las semanas recientes, lo que ha permitido a los investigadores avanzar en sus conclusiones. De hecho, ya han descartado completamente varias hipótesis iniciales, como un posible sabotaje, un acto terrorista, un error de los maquinistas o un exceso de velocidad.
En este momento, la investigación se centra principalmente en la posibilidad de una fractura en el carril o en alguna soldadura de la vía, considerada la causa más probable del accidente.
En cuanto a los datos técnicos, el documento señala que, en los días previos al siniestro, la tensión eléctrica de la vía se mantenía alrededor de los dos voltios. Sin embargo, a partir de las 21:46 del 17 de enero, ese valor comenzó a descender hasta situarse en torno a 1,5 voltios, cayendo finalmente a cero tras el accidente, ocurrido sobre las 19:43 del día siguiente.