Las diferencias dentro del Gobierno de coalición vuelven a hacerse visibles. Sumar, el socio de Pedro Sánchez, ha elevado la presión sobre el Ministerio del Interior, dirigido por Fernando Grande-Marlaska, al exigir datos detallados sobre posibles casos de racismo en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La formación liderada por Yolanda Díaz ha registrado un escrito en el Congreso en el que reclama conocer cuántos agentes han sido investigados o sancionados por prácticas discriminatorias, en un movimiento que evidencia el distanciamiento con el ala socialista del Ejecutivo.
Sumar habla de “patrón estructural” en los controles
En su iniciativa parlamentaria, Sumar sostiene que el racismo policial no es un fenómeno aislado, sino que responde a un “patrón estructural” que situaría a personas extranjeras o racializadas como objetivo preferente de los controles.
Para respaldar esta tesis, la formación cita denuncias de organizaciones sociales y casos recientes, como identificaciones masivas o actuaciones policiales polémicas, y pide que se detallen las cifras de identificaciones, su distribución por nacionalidad y los resultados de dichas actuaciones.







